No hay peor fascista que un burgués asustado*
iconoclasistas | ene 08, 2010 | Comentarios 8
La inseguridad es un oscuro territorio sin límites definidos y continuamente amplificada por los medios masivos de comunicación, que gustan encabezar sus titulares con el rojo más sanguinario. La mayor parte de la población sólo se informa a través de ellos, sin tener en cuenta que los medios gestionan el protagonismo de las noticias al ritmo de las contiendas políticas o de los intereses económicos de los grupos de turno . Es así como la necesidad de ejercer un mayor control social se refleja en el espectro mediático corporizándose en la proyección de imágenes y hechos que profundizan el terror social. Un terror que podemos calificar de incierto y que en cada período histórico ha encontrado distintos chivos expiatorios. Hoy, los discursos que señalan a los supuestos responsables de “la inseguridad”, lo hacen desde una prédica racista, clasista y discriminatoria igualando pobreza con delincuencia.
El protagonismo de la clase media en el sostenimiento y propagación de este discurso es innegable. Este sector social, cuya definición no estaría acotada sólo a categorías económicas sino que también se enraíza a toda una forma de ser, pensar, sentir respecto al mundo y a los demás; ha presionado para que se efectúen cambios en el régimen judicial, decretando que solo con cárcel, mano dura y represión se podrá acabar con “la inseguridad”. Este discurso, que ha probado ser marcadamente ineficaz en la lucha contra el delito, opera eficazmente para justificar el gatillo fácil, la coacción por portación de cara o color de piel, y la persecución a los sectores ya de por si castigados por la falta de trabajo, vivienda, educación o salud.
La clase media está asustada, le aterra pensar que podría perder los objetos que con tanto esfuerzo consiguió y, con ello, el status que le brindan. Es esta “seguridad de los objetos” la que le otorga una identidad definible y destacable por encima de otros. Por eso la pobreza es la cristalización de su amenaza mas próxima, no sólo por encarnar la posible pérdida de bienes sino también de lugares sociales. El medio pelo desprecia la “chusma” y el mercado la responsabiliza de su situación, adjudicándole un fracaso que en realidad proviene de las inequidades desatadas por el neoliberalismo . Para todos, la clave del éxito consiste en alcanzar los ideales de éxito, belleza y felicidad que ofrece el mercado a través de la publicidad. De esta manera el hedonismo más básico no se basa en la diferenciación (aunque predique lo contrario) sino en la masificación de una subjetividad tilinga y consumista que en su derrotero se cree única.
* La cita corresponde a Bertold Brecht
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Gracias por tus aportes. La idea de este textito es muy simple y no pretende ser un tratado sobre la clase media, sino sobre la mentalidad clase media pregnante en los discursos de diversos estratos sociales.
P12 publico un articulo muy interesante que aporta en este sentido http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/158714-50920-2010-12-15.html
Recomendamos también leer el libro recientemente editado
A la inseguridad la hacemos entre todos. Prácticas académicas, mediáticas y policiales.
Saludos
Envio algunas reflexiones sobre la nota, que espero sirvan para el debate siempre respetuoso y productivo. Perdon de antemano, va sin tildes porque en mi maquina no funcionan.
Lei el texto, que me llego por un amigo, y creo encontrar las siguientes ideas o tesis para analizar:
1. Tesis sobre el carácter objetivo incierto del delito: confusion entre inseguridad y delito
Se afirma que la inseguridad es “amplificada” por los medios masivos de comunicación, que pretenden ejercer un control social, motivados por sus propios intereses politicos y economicos en tanto actores. Dudan de la verosimilitud de la inseguridad al atribuirle un carácter “incierto”, y para fundamentarlo infieren que este tipo de discurso mediatico ha sido una constante historica, dado que en cada epoca la inseguridad fue objeto de manipulacion politica, siendo adjudicada a distintos chivos expiatorios. Se sostiene que hoy los medios adjudican inequívoca e injustamente la responsabilidad del delito a los pobres. Asimismo señalan que la mayoria de la población se infoma a traves del discurso de estos medios-actores, sin ser apenas concientes de toda esta manipulación simbolica.
De lo anterior surge la siguiente critica: no se distingue entre sensación de inseguridad y delito, con lo cual subjetiviza el fenómeno social de forma absoluta, reduciendo el delito a una mera cuestion de sensación, sin sustento en la realidad intersubjetiva. Nadie afana, nadie muere, nadie es violado, no existe narcotráfico. Si hubieran diferenciado entre delito e inseguridad seria correcto, porque una sensación siembre es subjetiva y relativa, y como tal incierta. Pero al confundir el concepto de delito con el de inseguridad, no solo afirman que la inseguridad es incierta, sino que el delito tambien lo es! Y eso es imposible, porque se trata de un fenómeno que puede ser cuantificado con estadisticas y denunciado con pruebas concretas. A lo sumo puede ser sub o sobre cuantificado, mediante estadisticas erroneas o designaciones injustas que entienden que algo es delito cuando no lo es. La inseguridad en cambio no puede ser cuantificada ni comprobada, porque es completamente subjetiva. Por eso me parece que a pesar de las buenas intenciones humanistas, este discurso manipula –conciente o inconcientemente- el lenguaje y la realidad de manera simbolica, en forma proporcional a la manipulación mediatica criticada. Por otra parte, es cierto que la sensación de inseguridad ha sido una variable de manipulación politica intencionada en distintos momentos y escenarios historicos, y es util recordarlo, sin embargo tambien habria que consultar con los expertos (que existen) acerca de aquello que distingue a este tiempo de otros, en cuanto al nivel y tipo de violencia social, que seguramente asume careceteristicas propias y novedosas que esperan ser interpretadas y comprendidas. ¿O acaso el delito hoy es el mismo de ayer? Nuevamente volvemos a la necesidad de escindir cuidadosamente los conceptos, para no entrar en confusiones que no ayudan. Entiendo que la realidad social esta construida con lenguaje en un entramado de discursos y significados compartidos, mi critica no pretende contradecir esta vision mediante otra positivista, sino asumiendo la importancia de las palabras, recordar que es preciso acordar definiciones para poder dialogar.
2. Tesis sobre el carácter objetivo incierto de las victimas: un concepto reducido de la “victima” que no admite competencia
La clase media es para este discurso, la clase social, entendida en un modo no económicamente acotado, que sostiene y propaga el discurso racista y clasista de los medios masivos de comunicación, y entiende que el delito (nuevamente confundido con la “inseguridad) se soluciona con mayores castigos a quienes lo producen. Se sostiene aquí que mediante este discurso, la clase media justifica y alienta el abuso de las fuerzas de seguridad (gatillo facil) mediante la discriminación y la persecusion a los sectores desfavorecidos de la sociedad, es decir a las clases subalternas.
Aquí la critica que surge apunta a la famosa competencia de victimas. Si bien sabemos que la clase media suele apoyar mociones facilistas que pretenden solucionar su problema en lo inmediato, mas alla de las causas posibles del problema, se establece aquí una pugna discursiva para definir quien es la “verdadera victima del sistema”. Tácitamente, este discurso pretende deslegitimar el carácter de vicitima de quien ha sufrido un hurto o algo incluso peor, porque la verdaderas victimas del sistema son los pobres y privados de ciertas condiciones de vida, no ellos. Lamento que se establezca este tipo de competencia cuando en realidad se trata de niveles absolutamente diferentes, que nunca compiten. El que haya delitos concretos y puntuales no niega que existan pobres y desdichados y viceversa, lo uno no niega lo otro. Y nuevamente insisto, pretender desmerecer o incluso ocultar el delito entendido como infraccion a la ley que un estado democratico se establece para si mismo, en pos de declamar que el verdadero delito es la injusticia social, es violentar y manipular –conciente o inconcientemente- el discurso, tal como lo hacen los medios, aunque en sentidos contrapuestos, y desalentar del mismo modo el desentendimiento social, tal como lo hacen los medios!
Entonces, si para este texto la clase media, que dice ser victima de los delitos (aunque no le creen, dado que agranda porque tiene miedo, haciendose eco del discurso racista de los medios que son los culpables de todo), discrimina y reclama castigo para las clases subalternas desfavorecidas a quienes acusa de ser victimarios, entonces se convierte en victimaria! Con lo cual este fragmento pone en tela de juicio no solo la existencia del delito al confundirlo con la inseguridad, sino que cuestiona el carácter de victima de quien ha sufrido un delito por tres razones: 1) dado que el delito no posee la magnitud denunciada, es algo inflado; 2) ya que no es una “verdadera” victima o victima legitima porque la “verdadera” victima no es de tipo legal sino economico-social y 3) porque siendo complice del discurso racista de los medios se convierte en victimario al igualar delincuente con pobre, de alli que para este discurso un victimario no pueda ser victima al mismo tiempo. Por lo anterior, se deduce que el texto posee una definición tacita de lo que entiende que es una victima, que deberia explicitar y a la vez fundamentar, porque si acordamos que quien es victima de una infraccion a la ley no merece tal nombre, entonces deberiamos justificar esa decisión y proponer otra forma de denominarlo y definirlo. Al mismo tiempo, no se comprende por que se confunden los niveles y por que es necesario establecer que quien es victima ante la ley deja de serlo cuando se transforma en victimario social y cultural. ¿Acaso no actuamos todos de forma contradictoria y en diferentes niveles sociales permanentemente? y ¿Por qué lo economico deberia primar por sobre lo legal? Si hubiera una razon para hacer competir a las diferentes vicitimas (que no la hay) deberia ser justificada, y eso no sucede.
3. Segunda tesis sobre el carácter objetivo incierto de las victimas: contradiccion sobre el valor social de las condiciones materiales
Las supuestas victimas de los delitos, no serian tales, sino que serian victimarias, dado que la peligrosa “mentira” sobre la “inseguridad” que difunden acusando a los sectores pobres de la sociedad, no se originaria en los delitos y en la violencia social como infraccion a la ley y al estado de derecho, sino que se originaria en el complejo social devenido odio, que siente el “medio pelo” argentino hacia los sectores pobres. Pero me pregunto por que este fenómeno del mediopelismo que ya existia desde hace tiempo, no ha provocado un reclamo similar de la clase media en otro momento historico de nuestro pais. ¿Alcanza esto para comprender el reclamo o es apenas un ingrediente?
Al mismo tiempo se cuestiona el derecho de la clase media a estar asustada, a temer perder aquellos bienes materiales o aquella forma de vida que tanto le costo, pero no se fundamenta porque esto es cuestionable. ¿Acaso no se pretende elevar los niveles y condiciones de vida de los sectores desfavorecidos para que ellos tambien puedan disfrutar de aquellos bienes y formas de vida como deberia ser? ¿Por qué entonces se desprecia el apego de la clase media a esa forma de vida? ¿No es acaso contradictorio pretender para unos los que se considera superfluo o banal para otros?
Por ultimo, se iguala a la clase media con el medio pelo, siendo conceptos bien distintos definidos por su autor Jauretche. No toda la clase media es medio pelo, de lo contrario Jauretche hubiera omitido la necesidad de acuñar un termino diferente. El hecho que el medio pelo desprecie a los sectores pobres porque es un espejo en el que no quiere mirarse, no significa que la clase media no tenga derecho a reclamar por una realidad con menos delito. Probablemente, algunos ciudadanos de clase media que si son medio pelo (admito, son tantos!), refuercen su temor y su malestar con su desprecio a aquello de lo que pretenden diferenciarse, porque prefieren parecer (y no ser, esa es la clave del mediopelismo) algo distinto de lo que son, ¡y reniegan de sus origenes! Pero de ahí a englobar a toda la clase media en el prototipo del medio pelo, ese ya es directamente injusto. Se establece de este modo una contradicción sobre el valor social de los bienes: lo que se pretende un derecho para algunos (los pobres y “privados de”), se desdeña para los otros (los que quieren cuidar lo que consiguieron), y de esta manera se deslegitima el reclamo de estos ultimos. Y porque consumo, no es lo mismo que consumismo, nuevamente volvemos a la falta de definición o a las definiciones tacitas que no hacen mas que confundir y simplificar un fenómeno complejo.
De todo modos, gracias por la posibilidad de pensar y discutir estos temas,
Lina Szwarc
gracias Martín, muy interesantes los artículos! un abrazo
En sintonía con su artículo y el activismo estètico-polìtico escribñi dos articulitos, les mando los links,
saludos,
M
http://circo-analisis.blogspot.com/2010/05/nuestras-inseguridades.html
http://circo-analisis.blogspot.com/2010/05/nuestras-inseguridades-tomo-i-capitulo.html
Sentimos que te haya “pegado” tanto esta imagen pero podés recorrer un poco más nuestro trabajo (así nos des-encasillas un poco) y utilizar lo que te sirva para tu camino.
Gracias!
Ta ok comprendo!
Toda esa caracterización que hacen la comparto. Solo pretendía complejizar el tema de la clase media, porque desde mi humilde punto de vista, la necesitamos de nuestro lado y no librarla a que asuman cómodamente y de manera suicida el punto de vista de los garcas. Y ahí es donde se vuelven potentes las herramientas, por ejemplo, de la educación popular. O sea Más Freire y más Gramsci y menos Proudhom y Bakunin. Al menos como táctica política!!
abrazos y sigan
arriba los que luchan, y arriba los que no saben que tienen que luchar porque objetivamente están del lado de los que van a perder!
Emanuel, está claro que no estamos hablando de “los organismos de DDHH, los docentes en lucha, los hijos del todavía incluido que puede estudiar y pelear un proyecto de futuro”
Entendemos la clase media como una ideología, una mentalidad que pregna al promedio ciudadano (ya sea por formar parte, por aspirar a formar o por temor a quedar fuera de ella) más que como una categoría socio economica.Utilizamos el término porque se reconoce rápidamente, tiene una significación con amplias reminiscencias para explorar. Y en ningun momento planteamos la dicotomia pobres buenos-ricos malos, tampoco creemos en eso.
Este volante y su texto surgieron frente a una campaña mediática, que fluctúa al ritmo de los intereses de la derecha más fascista y reaccionaria, que calienta la pantalla con hechos de “inseguridad” y construye figuras del “peligro” focalizadas en la pobreza. Nosotrxs planteamos una parodia, un escenario que pretende ironizar con estas “demandas de seguridad”, tan correctas y ciudadanas, que salen a las calles con sus cacerolas sólo para mantener un status quo que no altere sus intereses y menos vulnere su propiedad privada. Son los mismos que no se les mueve un pelo frente a la pobreza y la desigualdad generalizada. Los que piden “mano dura” y no trabajo y vida digna para todos y todas. La clase media como un humor social retomado por los gobiernos que llevan adelante sus políticas represivas, (policia metropolitana con picanas taser en el gob de Macri o o las medidas ya aprobadas luego del “fenómeno Blumberg” de baja de edad de imputabilidad, entre otros). En esto no hay medias tintas!
un abrazo y arriba lxs que luchan!
Me parece un poco simplificador el planteo. No digo mentiroso, pero si estereotipador, que es una forma de mentir contando verdades parciales o intentando hacer que el texto desvíe la atención de elementos que podrían llevar al lector a realizar una experiencia de lectura con significados no deseados por el escribiente. Una especie de intento de manipulación de los sentidos.
Primero la clase media es algo demasiado heterogéneo como para pretender subsumirla a un universo quieto, apacible y pasivo de ser definido y descritpto con dos o tres categorías a mano. La clase media es eso que ustedes pusieron y es mucho más también. Son los organismos de DDHH, son los docentes en lucha, son los hijos del todavía incluido que puede estudiar y pelear un proyecto de futuro. Claro, tal vez esa parte a la que ustedes ponen el acento es la que describe a los que todavía no tienen asumida una subjetividad proletaria y combativa, que sin dudas son muchas personas, pero para nada son los únicos miembros de esa clase. ¿De hecho se pusieron a pensar si ustedes mismos no son parte de una clase media que tal vez no encaje en esa definición cliché que vierten en el texto? Yo mismo soy hijo de profesionales liberales, y no tengo grandes pesares económicos (diría que mi familia tiene cierta holgadez) y a pesar de eso me considero un militante que quiere cambiar el mundo y hago laburo social e intento estar al tanto de las luchas y resistencias de los oprimidos en el mundo.
Además que se debería comprender como resultado de su vocación anticlase media? ¿que ser clase media es algo muy , muy malo, y ser pobre, o trabajador excluido es bueno en si mismo? Nunca escucharon un pobre ser mas fachista que Hitler? Nunca escucharon un pobre pedir mano dura? No es solo la clase media quien opera ese discurso antipolítico, son varios sectores sociales.
Y yo humildemente creo que los mejores momentos de lucha social con posibilidades concretas de cambiar algo del sistema en sentido inclusivo y democratizador fue cuando se generaron momentos de alianzas de clase, no cuando hubo pretensiones vanguardistas de una clase iluminada. Pero bueh, es un debate largo
che, muy bueno el proyecto, me baje el cuadernillo del mapeo territorial!! felicitaciones! manu de tucuman!