
Un "tattoo" en la ropa
En la campera, la mochila o la remera, "prender" un pin ocupa
un espacio corporal provisto de recursos significativos, no sólo
como estandarte propio, sino también, frente a la mirada y a la comprensión ajenas.
La palabra tatuaje
deriva de la palabra polinesia “ta” que significa golpear
y alude a la antigua forma de crear un tatuaje por medio del golpeteo
de un hueso contra la piel con el consiguiente sonido “tau tau”.
Sabemos que, desde tiempos inmemoriales, el hombre ha adornado su
cuerpo de mil maneras diferentes con el objetivo de destacarse en festividades,
competencias, acontecimientos especiales, o simplemente para portar una marca
identitaria con la cual diferenciarse en el transcurrir de la vida cotidiana.
El adorno adquiere
así diferentes formas, colores y relieves estéticos, pero hoy, el que a nosotros nos interesa, se cristaliza en un objeto redondo, pequeño y que porta
una imagen altamente significativa: estamos refiriéndonos al pin, botón, prendedor o como quieran llamarlo.
Durante el año 2004 y 2005 elaboramos e hicimos circular libremente centenares de pins relativos a temas diversos como la protesta de los empleados telefónicos, la discusión sobre el ALCA, el reclamo de los pueblos originarios, el saqueo en manos de las transnacionales del petróleo y otras cuestiones que también transitaron el terreno de la lúdico.
Utilizamos la posibilidad abierta de elaborar una imagen resonante en cuanto a su significación y capaz de
reemplazar de manera efectiva el poder de la palabra.
La impresión
y ensamblaje de estas imágenes en prendedores o pins, nos permitió
su libre distribución y una circulación aceitada por
diferentes circuitos, desde fiestas y festivales, hasta eventos activistas.
Regalar los pins nos posibilitó realizar una forma original de intervención sobre el cuerpo de las personas, pues nos inmiscuimos en sus prendas de vestir mediante
marcas simbólicas factibles de alterar subjetividades a partir de la
provocación de pensamientos, preguntas y
reacciones.
De esta manera, intentamos
proponer golpes a una estabilidad social ideológicamente confortable
como una especie de tau tau que provoque alteraciones subjetivas.
